Pasan los días, mi sentencia está escrita: Mi vida seguirá siendo deplorable. Esto harta de esa impotencia constante que tengo de que se me acaba la vida y no puedo hacer lo que quiero, doblegándome...
A veces me acuesto en la cama y lloro porque nunca seré libre, o al menos no lo veo cerca, la gente no lo entiende y se pone nerviosa. Otras intento evadirme, y leo, escucho música...!Pero incluso de eso se me priva a veces¡
No sé cómo acabaré, quizá me corte las venas, o me convenza de ser una persona normal. El caso es que ahora mismo no quiero pensarlo, o sí, quiero escribir y leer mucho y escuchar mucha música y ver pelis francesa, toda mi vida.
Ojalá supiera lo quiero hacer y lo que tengo que hacer exactamente.
No hay comentarios:
Publicar un comentario