Pasan los días, mi sentencia está escrita: Mi vida seguirá siendo deplorable. Esto harta de esa impotencia constante que tengo de que se me acaba la vida y no puedo hacer lo que quiero, doblegándome...
A veces me acuesto en la cama y lloro porque nunca seré libre, o al menos no lo veo cerca, la gente no lo entiende y se pone nerviosa. Otras intento evadirme, y leo, escucho música...!Pero incluso de eso se me priva a veces¡
No sé cómo acabaré, quizá me corte las venas, o me convenza de ser una persona normal. El caso es que ahora mismo no quiero pensarlo, o sí, quiero escribir y leer mucho y escuchar mucha música y ver pelis francesa, toda mi vida.
Ojalá supiera lo quiero hacer y lo que tengo que hacer exactamente.
sábado, 14 de septiembre de 2013
jueves, 12 de septiembre de 2013
11-S
El 11-S de este año ha estado muy guay, como siempre, la niña mimada y consentida consigue lo que quiere y sale de casa, por la noche, a un concierto, al principio se siente mal pero luego...
Es que no saben lo que me hace la música, como me toca y me hace florecer, y no pasa nada porque me sale de dentro y me hace sentir bien, es mi droga, mi salvación, el caso es que como siempre ninguna reprimenda, pero como pasa siempre en esta casa, la procesión se lleva dentro.
Anoche me dijeron en ese sitio lleno de chicas con gafas de pasta y chicos con camisa de cuadros y tirantes que captara este mensaje: Que me olvidara del futuro, que lo que estaba pasando ahora era real, que eramos chicos guays.
Por una noche me lo creí; pasé de mis padres y me paso toda la noche reescuchando canciones sobre ir a la playa de noche y abrazar fuerte a alguien que no conozco, por una noche les creí y sonreía mientras me dormía escuchando música.
Pero hoy me he levantado y con una frase me han mandado a la mierda, qué fácil y extraño es levantarte y convertirte en nada. Y a nadie nunca le importará una mierda.
Hoy estoy cabreada, conmigo, con mi alrededor y con el mundo.
Hoy solo quiero dormir.
Hoy no quiero que sea el primer día del resto de mi vida.
Hoy no me sale llorar y no sé que hacer.
lunes, 9 de septiembre de 2013
Sad, drunk and poorly.
Hace tres días me sentía horrible, quería morirme, o que alguien me matara, de forma rápida e indolora, si todo el mundo me decía que no me hiciera ilusiones ni altas expectativas con la vida...¿Para qué esperar lo inesperado?
Me pasa mucho, me enfurruño y se me derrumba el mundo y quiero romper cristales, reventar teléfonos y quemar coches, pero yo solo me tiro al suelo mientras grito desconsolada.
A veces me gusta pensar que si lloro lo suficiente podré ahogarme en mis lágrimas, o que alguien me matará harto de mis gritos, sin embargo, nunca pasa nada, me tumbo y desolada respiro pero no existo.
La mayoría del tiempo me la paso así: oscilando entre el hastío y la desesperación, esperando...No sé que exactamente, pero a la gente le molesta que piense de ese modo, pero teniendo en cuenta de que en este mundo somos unas siete mil millones de personas en la que cada una tiene un punto de vista, único, excepcional e irrepetible, debe de ser casi un milagro (y puede que lo sea) que alguien me entienda, entonces me ensueño y pienso que alguien se enamora de mi inexplicable locura.
Quiero hacer algo bueno mientras espero, algo ¿útil?, quiero dejar de ver la tele y encerrarme en mi cuarto a escuchar música, escribir y hacer deberes, y entretener, y no echar de menos a nadie, arreglarme el ordenador y buscar cualquier cosa para poder huir del país, y de mis amigos y de mi familia y de todas mis cagadas, que no son pocas, y tampoco me molestan, pero me gustaría tenerlas lejos, me callo más de lo que la gente cree.
La tristeza es lo único que me salva y aunque no soy una desgraciada, no soy feliz.
Suscribirse a:
Comentarios (Atom)