jueves, 30 de julio de 2015

30/07/15

Los odio, los odio, los , los odio, los odio. Me odio.
Han pasado años, muchos años, han pasado muchas cosas. Y siento como que esto que hay dentro de mí no para de crecer, es una fueria de la que podrían salir cosas grandiosas o caóticas, totalmente destructivas. Los jóvenes mueren antes de tiempo. Quisiera dejar de cabrearme cada vez que no consigo las cosas que quiero. Demasiado tiempo ya sin ver el sol. El verano a veces puede dolerte en las entrañas. Porque sólo hay horas vacías. Porque puede parecer un convento, y de vez en cuando un infierno.
Soy un bebé contra dinosaurios, y cuesta convencerte de que tengas razón, aunque seas la minoría con las ideas correctas. Cómo siempre, me encuentro cansadísima. Voy a cenar y a ver una película, te informo, tengo sueño.

martes, 14 de julio de 2015

15 de julio

¿Qué puedo hacer por mejorar?¿Puedo mejorar realmente? Me suenan las tripas, me quiero matar. Como las atracciones que hacían que quisieras volverte a casa. Pero lo triste, lo verdaderamente triste es que nadie se va a despedir de ti cuando te vayas de una casa que no construiste y no puedes controlar. Luego te tumbarás en el suelo y sentirás el mundo en calma y te preguntarás si alguien alguna vez pudo simplemente escucharte.Como le explico a la persona a la que más me tengo que enfrentar día a día que un abrazo es lo que necesito. Y lloraré lo que no me queda por llorar. Y me duele la cabeza, y a veces pienso que el corazón pero es físicamente imposible, mi colesterol está bien.

lunes, 13 de julio de 2015

''Rezaré por ti todos los domingos hasta que te vea''.

Me pillaste con las ganas de viajar y el pelo lleno de trenzas y tú, criatura, me decías las cosas más tiernas.

7/7/2015

Ahora mismo me siento o me intuyo que estoy en un momento crucial, o trascendental en mi vida, un match point, alguna mierda rara de ese rollo, de todas formas no sé como explicarlo, me cuesta.

jueves, 22 de enero de 2015

Alejarse. Quedarse. Volver. Partir. (Día 1)

Dolor de cabeza, lloros, espasmos de recuerdos dolorosos, me he acabado ''Ensayos sobre la lúcidez'', de José Saramago, no acaba muy bien. Lucas ha venido a por su cartera que se dejó el día que fuimos a comprar la píldora del día después a la farmacia que está al lado de mi casa. Me quiero morir, lo tengo claro, pero mi intrínseco y estúpido sentido de la supervivencia que la mayoría de los humanos poseen (yo, desgraciadamente, incluida), me lo impide. Eso no quita que no quiera desgarrarme las muñecas (y lo haga) a cada espasmo de dolor-recuerdo, que no son sino crueles bromas desde el tiempo y la distancia. He borrado a Lucas de todo lo que es mi vida en las redes sociales, incluso a algunos de nuestros amigos que tenemos en común, porque tengo que olvidarle unos días, sabiendo que es imposible, pero por intentarlo...He de hacer esto lo más llevadero posible, igualmente me he pasado todo el día llorando y hablando de él (y con él dos veces).
Me estoy empezando a leer esta noche ''La casa de los espíritus'' de Isabel Allende, castigada sin salir, y con una blackberry poco voy a poder hacer. Aunque Matilda pensara que los libros eran un mensaje de que no estaba sola, para mí son un señal de que siempre lo estaré, pero que no debería importarme ya que es la realidad, y nunca se iría de mí todo lo que he aprendido.