jueves, 22 de enero de 2015

Alejarse. Quedarse. Volver. Partir. (Día 1)

Dolor de cabeza, lloros, espasmos de recuerdos dolorosos, me he acabado ''Ensayos sobre la lúcidez'', de José Saramago, no acaba muy bien. Lucas ha venido a por su cartera que se dejó el día que fuimos a comprar la píldora del día después a la farmacia que está al lado de mi casa. Me quiero morir, lo tengo claro, pero mi intrínseco y estúpido sentido de la supervivencia que la mayoría de los humanos poseen (yo, desgraciadamente, incluida), me lo impide. Eso no quita que no quiera desgarrarme las muñecas (y lo haga) a cada espasmo de dolor-recuerdo, que no son sino crueles bromas desde el tiempo y la distancia. He borrado a Lucas de todo lo que es mi vida en las redes sociales, incluso a algunos de nuestros amigos que tenemos en común, porque tengo que olvidarle unos días, sabiendo que es imposible, pero por intentarlo...He de hacer esto lo más llevadero posible, igualmente me he pasado todo el día llorando y hablando de él (y con él dos veces).
Me estoy empezando a leer esta noche ''La casa de los espíritus'' de Isabel Allende, castigada sin salir, y con una blackberry poco voy a poder hacer. Aunque Matilda pensara que los libros eran un mensaje de que no estaba sola, para mí son un señal de que siempre lo estaré, pero que no debería importarme ya que es la realidad, y nunca se iría de mí todo lo que he aprendido.